Deseo o expectativa


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Esta mañana debatía en el tema de tener o no expectativas en algo o alguien.
He aprendido que una segura manera de sufrir una decepción es esperar algo (y no recibirlo), pero significa entonces que no debo desearlo?

Muchas veces nuestro deseo es tan puro y sincero que no lo podemos evitar. Nos nace del alma, del fondo de nuestro ser y es tan fuerte que, sin querer, lo podemos convertir en una expectativa.

Dar sin esperar es la manera mas sana de dar, pero nuestra condición humana suele llevarnos a esperar algo a cambio.
Digamos que, por ejemplo, damos una rosa, un poema o algún detalle a un ser querido. Seguramente no lo hacemos por recibir a cambio un “gracias” o una muestra de cariño de regreso, sino solo queremos dar algo que cause alegría y demuestre nuestro amor, pero en el fondo existe el deseo de recibir esa muestra de amor de regreso. No es del todo malo tener ese deseo, pero si es peligroso tener la expectativa.

La decepción que nos deja tener “altas expectativas” pueden venir desde situaciones tan comunes y cotidianas como una visita a un restaurante, al teatro, al cine o la obtención de un nuevo trabajo, o la compra de un nuevo atuendo. Esa idea preconcebida de lo que para nosotros es “correcto”, junto a nuestro ego, nos hace creer que tenemos la razón absoluta de como debe saber esa comida, de como debe ser esa película o esa obra, de como debe hacerse determinado trabajo o como debe verse puesto ese vestido. Entonces, cuando el resultado no es el fijado en nuestra mente, nos defraudamos y empezamos a juzgar.

Esperar algo de alguien es fijar en nuestra mente un papel que le hemos asignado, y no respetamos su realidad, su naturaleza, su ser.

En ocasiones, conociendo el daño que nos puede causar tener expectativas, nos volvemos fríos y tan cautelosos que caminamos por ahí esperando nada de nadie, y eso tampoco es sano llevado al extremo. Claro, difícilmente seremos decepcionados si no esperamos nada, ya que cualquier cosa que recibamos es ganancia, pero esa cautela no debe llevarnos al punto de no tener deseos.

Quizás el secreto está en encontrar un balance, un punto medio donde seamos capaces de tener deseos, pero también una sana entrega de esos anhelos a un poder mas grande y mas sabio que nosotros (la voluntad de Dios).

Acerca de Honduras Positiva

Honduras Positiva nace con el deseo de ser una opción donde encontrar pensamientos llenos de optimismo y esperanza. No se limita a solo autores hondureños, aunque muchos escritos son míos y como orgulloso catracho los he agregado y decidido compartir. También todas las fotografías que aleatoriamente cambian en la portada son propias, tomadas en mis diferentes viajes por nuestra bella Honduras. Espero lo disfruten. Fernando
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